jueves, 29 de enero de 2009

Otras minucias del día del OVNI ¬¬

En ningún momento, viendo el pequeño espectáculo, pensé que podían existir otras formas de vida. Nunca lo creí leyendo las revistas de temas paranormales que abundaban en mi casa. Sin que alguien me lo advirtiera, parecía claro que todo ello eran hechos curiosos, y siempre terminaba pensando en que debía haber alguna explicación maso lógica para todo. Me planteaba como una total incrédula con el tema de los OVNIs porque era lo más monse en el repertorio noticias paranormales y porque nunca conseguían arrancárme una expresión de asombro si lo comparaba con cosas relacionadas a historia ignorada, criptozoología y u otras rarezas.

Soy una escéptica redomada, y ni las anécdotas de mi papá o de Pandora me sacaron de eso.

En algún momento, todo lo paranormal no podía cruzar la línea de realidad. Tal vez nunca me permití pensar de otra manera porque si lo hacía, entonces mundo real daría más miedo que aquello que veía en series, en revistas y en libros; y eso sí parecía ridículo, sobretodo si pretendía crecer en el mundo que me tocó. Para facilitar la transición (y como no me quedaba de otra, a esas edad en que se dice que somos como esponjas), me obsesioné con el realismo mágico y esperé con ansias mi curso de Narrativa en la PUCP, donde di con la profesora más indicada y disponible cada 2 años. De igual manera, un curso sobre Grecia me ayudó a volvera conectarme con toda la vaina de mitología y simbolismo que me tenía loca desde muy niña.

Últimamente, volqué mi atención sobre una variedad de cuentos infantiles de los cuales yo solo leí la versión censurada, en parte porque una amiga me comentó que ella creía que todo lo que está en la imaginación de uno (un escritor, por ejemplo) es algo que probablemente sí tiene precedentes en esta o en cualquier otra dimensión. Me suena a algo que escuché en clase de Filo Moderna: existe un referente para cada cosa imaginada (introducir rollo de Descartes), y aunque la realidad no sea como la interpretamos, percibimos algo a través de los sentidos, y ellos se convierten en una fuente temprana de conocimiento (errado o como sea).

Insisto en que todo lo que hoy creo está muy enraizado con lo que creía hace años sin conocer a Descartes. Soy libre de estar equivocada, y si la filosofía contemporánea ha desterrado a la dualidad (porque la persona es un cuerpo inseparable)... Me aferro a lo que me gusta creer XD
Lo que sea que haya visto, escuchado o sentido hace mil años... Tal vez puedan existir otros mundos y están dentro de este (P. Eluard). Tal vez aquello fantástico no existe solo en una mente, existe fuera, conviviendo con aquello que aún espera a ser descubierto o entendido.
Sería bueno elaborar en eso.