domingo, 14 de junio de 2009

Quisiera recordar que el amor es...

Cubierto de moderado calor en tiempos de desesperación,

Una barrera emocional más fuerte con cada soplo, creciendo con cada huelga,

Un anhelo para ser, para esperar, para soñar,

Para desear a quien sostiene tu corazón en su manga,

Y saber que llevaría todo un mundo sanarlo.


(sacado de algún fanfiction)

Algo (más) que quisiera recordar

Sabes como sé y no necesito que me lo repitan?

Porque siento demasiado. Porque con eso lloro hasta las lágrimas y rio hasta sonrojarme.

Porque cuando estoy en medio de la lluvia o atravesando la niebla, en medio del frío menos tolerable,
cuando estoy maravillada por algo nuevo y me pregunto qué podría hacer más perfecto ese momento...

Solo se me ocurre...

Así sé, cuando escucho que no pasa nada, que pasó algo. O que me pasó a mí...

martes, 7 de abril de 2009

Impresiones (D)

*** SÍ

Diferente

Desordenada

Desanimada

Desahuevada

Desesperanzada

Decidida

Dedicada

Delatada

Desapegada

Descansada

Delicada

Demandada

Desabrigada

Desafiada

Desafinada

Desconfiada

Desahogada


***NO
Desquiciada
Demorona
Desafortunada
Depresiva
Derrotada
Desairada
Descarriada
Descreída
Descuidada
Desenfrenada
Desalmada
Desalojada
Desprestigiada
Desleal
Descifrada
Desencantada

sábado, 7 de marzo de 2009

Adiós Yukito, gracias (mil veces, gracias)

Recuerdo que viniste un día de verano. Un sábado, probablemente.


Mi abuelo te trajo en su maletín. No podías medir más que mi antebrazo, echado y todo.

Al principio recuerdo que mi mamá se puso como loca porque lo que menos quería en ese momento era un conejo en el departamento alquilado, pero yo y Daniel nos emocionamos tanto que decidimos quedarnos contigo, apoyados por papá :)

Creciste más de lo que esperábamos (considerando que mi abuelo engañó a mi mamá diciendo que eras un conejo enano), pero igual te hicimos tu rinconcito en la casa, y salías al jardín o paseabas por la casa a tu antojo, siempre que no hubiera visitas de las cuales ocuparse primero.

Recuerdo que cuando comenzamos a descubrir qué podía gustarte, saltaste casi un metro para quitarme la panquita que yo tenía en la mano.

Solías escapar de las habitaciones por las rendijitas que hubiera al entreabrir la puerta, y lo descubrimos tiempo después (primero pensamos que eras la reencarnación de Houdini).

Desde los primeros años te acostumbraste a perseguirme por la casa y te memorizaste la ubicación de mi cuarto. Aún cuando cambiamos de casa, siempre ibas ahí, ya sea que me encontraras o no.

Un día nos dejaste sin internet. El pata de Telefónica tuvo que explicar por teléfono que "la mascota de la casa mordió el cable" y puso en la hoja: "avería debido a otros motivos".

Me mirabas fijamente cuando lloraba, y así me evitaste más tristeza de la estrictamente necesaria.

Gruñías cuando te toqueteaban demasiado.

Te rehusabas a la correa para gatos, de joven y aún entrado en años.

Te llevamos de vacaciones y a cada Héctor Match, donde eras el preferido de los niños.

Aprendiste a reconocer nuestras voces y no hacías caso de lo que mamá te ordenaba. Entonces te refugiabas conmigo o mi papá.

Te asustaban las voces agudas, los fuegos artificiales y mi hermano corriendo.

El color rojo te ponía como un torito, al punto que alguna vez atacaste a mi mamá y te lanzaste (tomando impulso) contra ella.

Te gustaba mordisquear las pantuflas con formas de animales (y los zapatos en general).

Te gustaba meterte bajo mi cama porque no podiamos sacarte de ahí a la fuerza.

Te parecía divertido correr alrededor mío, pasar entre mis pies y hacer que te persiguiera.

Te emocionaba el pasto y estar al aire libre, o siquiera mirar árboles.

Te encantaban las cosas dulces, aunque no siempre te dabamos.



Te alocaba la conejina gourmet y rechazabas la normal.

Con el tiempo, engordaste, y todo el resto de la familia te quería meter a la olla. Es que eras tan divino: ¡una bola blanca! ¡y tan escurridizo!




La última navidad, ¡te pillamos arañando los regalos!
(y fue chistosísimo perseguirte con la kodak para que después no quedaran dudas del acto delictivo)





Yo te prefiero recordar como todo lo anterior.







Hoy te despertaste recostado y así permaneciste un rato hasta que pude sacarte a comer.

Llevábamos días inventando métodos para que te volviera el apetito. Cuando volví de mi viaje, comenzamos las visitas al veterinario, y no pudo darnos demasiadas esperanzas.

Hoy por la mañana, no aguanté la pena y comencé a llorar porque después de una semana, todos mis cuidados parecían lograr pocos resultados.

Decidí que si querías permanecer todo el rato envuelto en tu mantita y sobre mis piernas, eso estaba bien, y hubo pocos momentos en el día en los que pude pensar en otra cosa.

Al salir por 15 minutos, dejé el mp3 en la casa porque me necesitaba a mi y a mi silencio.

Al recibir buenas noticias, contesté con monosílabos, ruidos raros y un adiós extremadamente corto. Quería volver para cualquier cosa que necesitaras.



Hoy, alguien o algo (por atribuir la suerte a algo externo a mí) quiso que estando todos los demás fuera de casa, dejaras a la familia.




Era de noche y te acababa de recostar sobre mis piernas.

Te deje dormir un rato.

Diez minutos a solas, los únicos diez minutos que estuve completamente sola en la casa durante ese día. Y entonces tal vez tú decidiste que era momento de partir... Hoy, un viernes solitario, delante mio y de nadie más.

¿Y sabes qué es lo raro? Me parece que te despediste (o eso quiero creer). No sé como explicarlo, no se si deba explicarlo. Pero, OK: mensaje recibido.




A veces esperas con fe que todo quede igual, cuando lo único certero es que todo puede cambiar en un instante.




En un sueño o en la realidad: gracias Yuki, 6 años no hubieran sido lo mismo sin tu compañía.



Te quiere,

Nata

domingo, 1 de marzo de 2009

Una vez la conocí (cuento de las musa)

I

Le decían musa y no se daba por enterada.
Ella creía en los cuentos de hadas.

Pasó el tiempo, pasaron cosas.

Pasó de un estado a otro, pasaron muchas cosas.

La mirada tierna y curiosa se transformó en un vacío penetrante.
De sonrisa plácida y sincera pasó a posar labios rectos.
El don de palabra facil se hizo añicos y se volvió experta en reservar secretos.
Se volvió ajena a las tormentas emocionales.
Se reinventó palabras, se imaginó muros y finalmente vislumbró una salida.

Privilegió una madurez que nunca alcanzó y desarrolló lealtad a lo único que permanecía invariable.
Pensó varias veces quiero, y nunca se lo perdonó.
Perdió preciosos días, meses y años y después se arrepintió.
Descubrió infinidad de veces que no era feliz, y se resignó.

Se refugió en historias, en papeles y recuerdos que reemplazaron a la realidad.
Tal vez si las cosas hubieran sido distintas...
Si el mundo hubiera parado cuando ella quiso...
Si no hubiera confiado en que todo permanecería igual siempre...

Descubrió que, en su estupidez, veía lo que ella quería ver.

Hoy solo me visita en sueños y manda cartas ocasionales.
No quiero que vuelva, pero un día lo hará.



II


El remolino vino un día, sin anunciarse y bullicioso. Tenía colores y formas distintas, curiosas por ahí.

Entretenida, disfrazada y altanera, rodeó el remolino buscando un punto para fijarse.
Cuando lo encontró, se sintió engañada por un segundo, divertida por dos y asustada el resto del tiempo.

Si tuvieramos que echarle la culpa a alguien, no sería a ella, sino al punto maldito y escurridizo.

De pronto quiso entregó sus armas, la brujería y el bagaje.
Quiso que su rostro reflejara emociones, sin control sobre su voluntad.

Volvió su mirada tierna y curiosa.
Volvió su sonrisa plácida y sincera.
Volvió a hablar y el mundo escuchó por primera vez sus secretos.

Y se hizo complicada, como ella temía.
Descubrir defectos se hizo un vicio.
Fue formándose una sombra pesada que ella veía con preocupación.
El mundo se enfrió de nuevo, el sol se ocultó después de quemarla.

Y dijo "Belleza, donde la hubiera" y nunca más tuvo que buscarla.
Dijo "Tengo sed y voy a saciarla" y nunca se secó.
Dijo "Seré paciente, será hoy o mañana" y nunca fue.

Nunca perdonó.
Nunca olvidó.
Corrió el riesgo y perdió.

Hoy ella se desea otra.
Otra que perdone,
que olvide,
que corra riesgos una vez más.
Alguien sencillo y especial.
Alguien incauto.
Alguien leal.

Una vez (hace poco) la conocí...

miércoles, 25 de febrero de 2009

Infiltrada

No sé como (mentira, sí sé).

No sé por qué (porque soy una curiosa y una adelantada de miércoles, por eso).

Pero terminé metida en la reunión de trabajo de mi madre, y a estas alturas ya deben saber que mi madre trabaja en la misma vaina en la que io quiero meterme.

Así me conocieron como la novata y comentaron mientras explicaba en mi presentación por qué una estudiante había decidido meterse a la reunión súper secreta en el Convenio Andrés Bello y no quedarse a esperar en el lobby: "donde te aburras menos (risas)" y "bueno, que haya decidido meterse es una buena señal, ¿no? (risas)".

Y no es que me meta por la vara (que no me van a dar, de todas maneras), o por la monería (que de monería no tiene nada esto, más estigma no me pueden hacer), de veras me metí sin forcejeos y por curiosidad.

Y ahí vi mezcolanza de perfiles: publicistas, periodistas, sociologos, ingenieros, politólogos y comunicadores para el desarrollo, todos atentos a quienes explicaban la estrategia del proyecto al cual se debían articular los otros.

Todos hablaban en base a la realidad explorada en los proyectos y la estrategia planteada. Todos hablaban desde la práctica, desde algo concreto y probado. Y yo ahí, pura teoría, dije: "este es el lugar para aprender".

Me sentí uniendo los cabos, recordando mis clases (que, nadie puede creerlo, en verdad me ayudaron a comprender hasta lo que mi madre explicaba a la concurrencia), tomando notas y pensando críticamente como dar vuelta a la propuesta (con resultados sorprendentemente creativos), nutriéndome con los comentarios de otros con 10 o 20 años más de experiencia sobre sus hombros, escuchando asombrada como el proyecto tomaba otra forma a la luz de lo que se narraba de ese otro país en cuya capital me encontraba.

A la hora del almuerzo, dos chicas jóvenes se sentaron junto a mí. Una era periodista y otra publicista. Querían decirme que les parecía riquísimo que haya decidido quedarme en la reunión, y que pocos tenían la misma suerte tan temprano en la carrera (tanto por decidir que Desarrollo era EL tema y porque me encontraba metida en uno de LOS círculos para aprender al respecto).
Las dos procedierona contarme como ellas terminaron en esta vaina de Comunicación para el Desarrollo (historias que incluían desde el súbdito despertar y el llamado moral frente a la industria del escándalo hasta la CVR). Al principio medio azorada porque un profesor (al que vi desde pequeña) escuchaba a pocos asientos de distancia, conversé y conté mi propia relación con la carrera. Para mi sorpresa, la periodista y yo teniamos harto círculo social en común (en serio HARTO, hasta infancia en común), y comenzó a relatarme breves experiencias que ya había tenido con la movida de las radios en Argentina ("uuuy, yo quiero", pensé).

Fue especial, nada aburrido y en extremo productivo. Y sentí, como cuando era pequeña, que volvía jugar entre adultos.

La jornada de dos días terminó una tarde de rayos y truenos en Bogotá. Tres peruanos (mi profesor, su asistente y yo) nos paramos frente a la ventana maravillándonos como turistas japoneses (yo peor, porque me conocen con mi kodak) mientras la gente iba haciendo evaluaciones de último minuto o despidiéndose de todos.
Me dijo un profesor: "Como hoy, voy a hacer que te presentes siempre, para que se te quiten los nervios (risas)", sabiendo que probablemente el gusto por las reuniones de comunicadores lo había agarrado en casa de Rosa y que me iba a ser muy útil volver a infiltrarme ahora que el panorama de reuniones de mi madre se había diversificado.

Las dos chicas que me acompañaron durante el almuerzo me dijeron "Bienvenida". Por segunda vez, desde que alguien me tomó de los hombros para decirme lo mismo, lo sentí sincero.

jueves, 19 de febrero de 2009

En Monserrate, lejos del oxígeno

Un buen sábado, después de recorrer todo el centro (agréguese norte y sur) de Bogotá, Dionne nos llevó a conocer Monserrate, uno de los dos cerros más llamativos desde la parrilla bogotana.

Nos tocó un día espléndido, medio soleado, en contraste con el clima de la noche anterior, cuando regresé peor que si me hubiera quedado fuera del arca en los 40 días bíblicos (por esos días también granizó, para que tengan una idea). Entonces, mis zapatillas se mojaron y era imposible utilizarlas.

Pensé: "Bueeeeno... Me pondré mis botas taco 7 para subir al Monserrate, hay que decirle a Dionne que mejor nos vamos por el teleférico".

Pero cuando llegó, la vi tan deportiva y animada (y literalmente saltando) que no tuve cara para pedirle que en vez de hacer una hora de caminata, nos ahorraramos el esfuerzo y tomemos el teleférico para llegar en 5 minutos.
De todas maneras, Dionne no hubiera atracado... ¬¬
<--- Lo dejamos para el regreso :P
La niña resultó una deportista confesa y consumada.








Tras esa inocente sonrisa y posería inconfundible de mi guía bogotana, se esconde una masoquista en potencia
(de ejercicio, digo).







Ay Dionne... Si me hubieras dicho desde el principio la cruda verdad (respecto a lo que iba a sufrir en las próximas dos horas), hubiera llorado desde que bajamos del taxi.


Nata: "Será pues... Media hora de subir escaleras".
Dionne: "Una hora, más o menos, vengo acá cada 8 días y lo subo a trote".
Nata: ("Damn it! Me mató con esa".)

Bajamos del taxi y busqué el cerro más allá de los ambulantes y los puestos de comida... Ahí estaba el Monserrate, mirándome despectivamente desde sus 3210 m.s.n.m... Y io tan diminuta con mis 1.50 m. (1.55 m. con botas).



Pensé: Dolor... Será. Ya estoy aquí... ¡Sí se puede! (irónico, considerando que media hora después insistía en que no podía más)
Poco sabía sobre lo que sentiría en las siguientes 2 horas...

Pero vayamos por partes.

Me pasé días buscando una foto que reflejara el dolor:


Los edificios más altos en Bogotá tienen entre 38 y 42 pisos... Creo que alguno está en la foto, y es más pequeño que el Monserrate :P

Contra el pronóstico de aquellos que me conocen desde la más tierna infancia y saben que apenas soportaba 2 vueltas a la residencial San Felipe, pueden sorprenderse (de manera chocante) porque subí 570 m., a pie y con botas de taco 5 :D


Media palteada, comencé el recorrido, suplicando por parar, agua, fruta o mi crucifico en el camino. Deseos, todos, que Dionne me negó (salvo el agua, cuando no me veía).

Diez minutos después de empezar, y viendo que al ritmo de 1 escalón cada 10 segundos íbamos a llegar con hora peruana, Dionne me agarró de la mano y Estela hizo lo mismo con M, las dos amazonas obligándonos a subir cuesta arriba a riesgo de rompernos el brazo o tener que llevarnos con el equipo de oxígeno más cercano.


En el camino:

  • Tomé 3 fotos.
  • Me acabé mi botellita de agua.
  • Hubo sangre (no mía).
  • Dionne siguió jalonéandome (lo que salvó mi vida, porque en una de esas casi me caigo por el costado del camino).
  • Un pata se acercó a decir que si no quería subir con él tomados de la mano... Y terminó con mi paraguas en la cara.
  • Casi nos roban. Pero yo estaba en otro mundo, con mucho dolor.
  • Vi a un niño balbuceante que subió todo el Monserrate solito. ¡El mocoso ni podía hablar bien (debía tener, por su estatura, unos 6 años) y caminaba a paso más constante que yo (hasta que se cayó hacia atrás y lo cogí a tiempo)!
  • No vi a nadie subiendo de rodillas.

Wait.


Dionne: "Que raro, hoy a pesar de que es fin de semana no hemos visto a alguien peregrinando y subiendo de rodillas".
Nata: "Oe, ¿no me has vist0 a mi subiendo con las manos y arrodillada?"


Las dos horas que demoramos subiendo el Monserrate tenían ahora nombre y apellido, y en la cima escuchamos en el restaurant que amenazaban con cerrar la vía pedestre porque habían habido accidentes debido a deslizamientos.

Subir el Monserrate o morir en el intento...

Wiu.


El almuerzo en la cima valió la pena, todo el dolor y el soroche.


Arriba:

  • los "ya llegamos, en 5 minutos" de Dionne
  • postre de lulo
  • bolso de colores
  • miles de bocaditos cuyo nombre no recuerdo
  • mi rosario
  • postales
  • fotitos
  • mi pelotita antiestrés
  • el salpicón de agua santa en la iglesia
  • la comida típica en el Santa Clara
  • la bajada en teleférico

Recuerdo la vista espectacular, el no sentir vértigo mirando hacia abajo, la impresión de andar entre las nubes, la falta de oxígeno, mi coca cola, el piano en el Santa Clara... Recuerdo que se repetía a cada rato que si subias con novio, la relación no duraba... Y a Dionne comentando que efectivamente eso pasó con su madre y luego un "Bueno, subo con mi marido... Que la sufra cuando ya no puede escapar de mí XD"

Y cuando, en la cima, le tomé cariño a mis botas:

¡¡¡Estas botas subieron al Monserrate!!! (Yeah)

sábado, 14 de febrero de 2009

Carta de la viajera poco frecuente (primer día en Bogotá)

Confesión absurda, infantil, telenovelesca o bastante tonta para quienes sean viajeros más frecuentes que yo.

A las 8 de la mañana desperté contentísima de que ese día por fin saldría del país hacia Bogotá.

M no logró convencerme de que el clima era horrible (pese a que lo es, a mi me resulta encantador), y salí... Con mi capri, mi polo amarillo patito (a tiras y veraniego con descaro), mi casaca jean, mi chalina azul, botitas (de taco 7) marrones con hebillas, y un bolso que según M nadie querría robar.

Atravesando Lima, desde Jesús María hasta el Callao (y tratando de memorizarme las líneas de transporte para hacer algo útil) me di cuenta que iba a extrañar Lima la horrible durante 6 días que no sabía si se me iban a hacer muy cortos o muy largos...
Y llegamos al Jorge Chávez. M dice que nuestro aeropuerto no tiene nada que envidiarle a otros en Ecuador, Bolivia y Colombia (aunque solo acabo de ver el de Bogotá... Si pues, nada que ver XD)... Así que arriba Perú (L)

O sea. Hello? (noooo, prometo nunca más decir eso)




D1 y D2 nos dicen que nos extrañaran y que nos cuidemos harto, y D2 reclama recuerdos. Le sobo la cabecita al enano (pobre iluso XD)

Después de pagar el impuesto con el que me daban ganas de ser niña buena por el resto del viaje y pasar por la vergonzosa experiencia de quitarme MIS BOTITAS (y mi casaca, y otra cosa por unos insignificantes trozos de metal) frente a unos gringos que se quedaron medio palteados, creo que la peor parte durante la revisión se la llevó, no la señora que tuvo que botar la crema que llevaba en el bolso, ni el pata a quien después de quitarse la taba le vimos la media con hueco (si hubiera tenido un celular con cámara...), y obviamente no yo (que sufrí un disgusto público, pero no me sublevé porque era igual para todos), sino el chino que gesticulaba molesto y echádose gotas de un frasquito a los ojos. Imagino que tuvo algo que ver con esas eran gotas medicadas y los del chequeo querían que las botara porque no se permitía el transporte de líquidos en los equipajes de mano... Y las gotas son líquidas XD (compasión, nadie lo entendió hasta que pasaron 10 minutos y tuvo que abordar)


Pasamos (sin comprar nada) por el Duty Free que nada tiene que envidiarle a otros aeropuertos (como el de Bogotá, Ecuador y Bolivia para empezar, así que arriba Perú) y abordamos el avión en la última llamada.

Después de abordar por la manga y estar sentada una media hora en el avión hasta que al piloto se le ocurrió sacarlo a pasear por la pista... El vehículo comenzó a tomar velocidad y despegó.


El piloto pidió apagar todos los aparatos electrónicos a riesgo de malograr el avión en el intento de despegue :P así que me aguanté el mp3 un rato y cerré los ojos.


¿Han cerrado los ojos un rato, mientras el avión despega y algunos a tu alrededor se agarran con devoción al asiento? Yo sí. Algunos, si se concentran bien, dejan de sentir el asiento bajo ellos. A otros se les tapan los oidos por completo (a mi un poquito). Yo digo que puedes sentir la presión un poco más. Es una sensación para la cual creo en verdad que vale la pena concentrarse y tragarse los otros sentidos. Imagino que esa es la sensación al subir a una montaña rusa (solo que cuando haga esto último seguramente será más rápido, se repetirá la sensanción en cada vuelta y en cada una gritaré cosas profanas).


Cuando abrí los ojos, estuve mirando un rato la ventana, viendo Lima desaparecer y luego de un rato dejé de ver tierra o mar. Me entretuve viendo la forma de las nubes un rato, y luego me di cuenta que de rato en rato el piloto inclinaba el avión y podía volver a interpretar cualquier gráfico en las nubes.


Las azafatas comenzaron a pasar la comidita (el diminutivo no es en vano) y después M se dedicó a leer El plan infinito mientras yo veía un capítulo repetidazo de CSI Miami por la pantalla del avión. A la mitad decidí cambiar el doblaje español por el audio original en inglés porque me aburría. Media hora después retomé un libro que había traido con la esperanza de terminar en Bogotá, y por supuesto terminé bien dormida, con el mp3 en suffle y mi librito de Lo que el viento se llevó leido hasta la mitad y bien cerrado dentro de mi bolso.


Después de pelearme un rato con la envoltura del caramelo de Taca que la azafata me ofreció, el piloto pidió que todos apagaran (de nuevo) celulares, mp3, laptops y cualquier aparatito electrónico que pudiera cruzarle los cables al avión.


Llegamos en una tres horas, me parece. Después de anunciar (veinte minutos antes de aterrizar) que la temperatura iba a ser de 19º en la ciudad (le saqué la lengua a mi mamá), bajamos y llovía a cántaros (y ella me sacó la lengua a mí). Imagino que la venta de paraguas debe ser todo un negocio, porque vi muchos y de muy vivos colores, pese a que al terminar el día no he visto ni una sola tienda (me pregunto donde se esconden).




Quiero uno :D



En el taxi (que nada tiene que ver con lo que nos encontramos saliendo del Jorge Chavez), comencé a escuchar truenos, que no eran las bocinas de los carros particulares, taxis o micros, a eso de las 3:30 de la tarde. El cielo estaba nubladísimo y habían unas cuantas rendijas que permitían al sol asomarse. Llovía a cántaros, y Bogotá nos dió la bienvenida en medio del silencio de su transitada carretera.







Así no. Estaba peor cuando llegué, pero me encanta. Preguntenle a M, yo no paré de sonreír en todo el trayecto al hotel. Vi una Lima, como la quise siempre, ordenada, y donde, en un mundo ideal, mi piel no se quemaría con salir cinco minutos a la calle, las bocinas de los carros no me reventarían los oidos y no correría el riesgo de 50-50% de ser atropellada camino a la PUCP.



Antes de terminar de marearme con la numeración de las calles (en Bogotá no se les conoce con nombres, sino con números) y después de que ver tres custers consecutivas me recordaran al transporte limeño (soy inaguantable con la nostalgia, lo sé, extraño mi Cocharcas y hasta mi 505), llegamos al hotel y aunque cuesta un ojo de la cara, M parece dispuesta a engreírme (hasta que sus amigos bogotanos le pasen referencias de un hotel igual pero más barato). Mientras, aprovecharé el wireless, el gimnasio, el sauna y el restaurant interno (donde cocinan rico y el chef es carismático) ... :D (y recordaré que la felicidad es efímera)

¿Qué puedo decir de los bogotanos? Sonrien como si fueran felices y/o les pagaran bien. Yo también sonreiría si en Lima hubieran tantos malls, una red de bibliotecas públicas envidiables e igual número de librerías, y si para una muestra de museo cobraran tan barato y se trabajaran con focus groups hasta para los colores. No puedo rajar de ellos, su acento y expresiones, tan alegres, tan positivas y con las ganas de festejar hacen que lance gracias a diestra y siniestra.
El jefe de M fue amable y nos dio pistas para turistear sin perder el tiempo, pero aún esperamos que una amiga llegue de viaje para que nos guie por su ciudad. Confio en Dionne, cuando crezca quiero ser como ella XD (ayyyyy, si la vieran, es la mejor exponente de la mujer colombiana)

Por la tarde paseamos por la Zona Rosa, que es una zona de concentración de centros comerciales y varias tiendas de ropa. Parece zona tranquila, y apenas pones una patita sobre la pista, todo carro se detiene para dejar pasar al transeunte. Salvo por el ocasional emo, seguido por un metrosexual exhibicionista y el metalero de turno, me pareció un punto de encuentro perfecto, seguro y transitado para quienes salen de compras a altas horas de la noche.

M insistía en agarrar la cartera (esa que dice que nadie me roba) como si nos encontraramos en el centro de Lima y en mirar por el hombro como si nos movieramos en callejones oscuros. Yo, mientras, avanzaba tarareando, a pasito de vals y con mi bolsa de compra en la mano derecha, a vista y paciencia de los choros inexistentes. M me miraba horrorizada. Yo la abracé fuerte por comprarme mi vestido blanco por fin (después de medio año de súplica).

En el hotel, volvimos a empacharnos con una cosa que es como un panqueque recién salido de la sartén acompañado con helado de vainilla, algo de fruta y harto almibar de fresa. Las ideas gastronómicas fluyen con fuerza, y no espero encontrar nada que se compare con la cocina peruana en los tan reseñados restaurantes de las zonas G y T.
Por la mañana iremos a algo cultural, a las catedrales, a Monserrate, a media tarde tal vez ya haya persuadido a M de llevarme a la montaña rusa, y casi por la noche definitivamente iremos a comprar libros en Bogotá (capital mundial del libro, según la UNESCO) :D

Y así, el frío nocturno de Bogotá me invita a arroparme rápido con las mantas de la cama y a escribir una carta sincera. M se ha quedado dormida viendo la tele y descansando del trabajo por primera vez en mucho tiempo. Por mi parte, me distraigo en el dilema de la ducha fría o caliente por la mañana. Aún cuando ponga el agua caliente, es muy probable que al salir me moje con la lluvia o me humedezca con la neblina eterna de esta ciudad.

Buscaré Macondo, lo juro, aunque estoy segura que no lo encontraré en Bogotá. Iré al Centro Cultural Gabriel García Marquez, y si me encuentro con Gabo te saco tu Cien años de soledad con la firma, E. Buscaré licor de café, lo prometo compañeros, y lo encontraré! (y después lo tomaré con pisco). Tomaré fotos a las colombianas más espectaculares, aunque a los cinco que me las pidieron tengo que decirles que no guarden muchas esperanzas porque hasta ahora no he visto algo de alto impacto (tengan la seguridad que mi kodak está lista y dispuesta, y siempre a la mano en mi bolso).

Me acabo de enterar que D2 preguntó a M cuando podría viajar él fuera del país. M le respondió que cuando tengas 20 como tu hermana XD
Yo espero que no tenga que pasar tanto tiempo para que vea el mundo, conozca otras culturas, escale Macchu Picchu (que ya hace un año reclama el enano), un bar extranjero o se pueda subir a una montaña rusa (made in anywhere but Perú).

Me quedan 5 días más en Bogotá, pero probablemente pasearé bien solo los primeros 3. M tiene que ir a eventos de día completo después.
Mientras tanto, quiero salir a comprar un paraguas que sea solo mio, rojo y funcional XD

jueves, 5 de febrero de 2009

Sueños bizarros (I)

Saliste de mi cabeza una tarde que peleaba con el álgebra.
Mi cuarto tenía otro orden. Solía sentarme en mi cama a estudiar.
Me lancé a soñar despierta un par de minutos, a descansar.



Estaban los muebles rojos, los que acababamos de comprar en mi casa.
Estaba la pared amarilla, cuando en ese tiempo aún la teníamos blanca.
Estaba la paz, la quietud.
Estaba mi traje azul. Estabas tú.


Estabas sentado y esperando a que terminara de hablar por teléfono.
Tenías puesto un traje. Me desconcerté.


No podía salir, por más que tratara.
No podía darle continuidad a las escenas.
Todo se presentaba como retazos de una vida que no conocí.


Leías un periódico en mi sala, por razones que desconozco.
Yo andaba feliz por el pasillo y te di un beso en la cabeza.
Volteaste, adorable, con una sonrisa sorprendida.
Te ganaste un beso más.


Se abrió la puerta y yo entraba con una bolsa de mercado.
Casi atropellándome, habían dos figuras pequeñas que entraron tras de mi.
Entré con dos niños a quienes no reconocí en ese momento, sino años después.


Jamás imaginé que algún día me toparía contigo.


Pero, y que tal si ese no eres tú.


Todo lo que sé es que mi sonrisa se sentía la misma,
que los colores eran similares,
que me quedé mirando pasmada la figura quieta y seria en medio de un salón oscuro,
que de pronto se hizo silencio en mi cabeza,
que entrecerré los ojos, incrédula
y que si hubiera podido, me hubiera parado a voltearte la cara,
feliz ante la posibilidad de reconocer en esa persona a un hombre que vi fugazmente en un sueño, que por alguna razón asocio a las sonrisas, hace ya demasiado tiempo.


Y si ese no eres tú... Creo que nunca lo sabré.


Yo solo sé que te vi un día hace mucho tiempo, imaginando cosas,
y que ese día comencé a armar una cajita azul de recuerdos.


Desde ese día, sonreí con otra sonrisa.

jueves, 29 de enero de 2009

90's

Rebusqué en mi cajita azul y saqué un par de fotos donde aparecía con mis padres y un recién comprado peluche de Snoopy que hoy no tengo idea de donde está. Las fotos tenían de fondo el exterior de un edificio en el que viví casi los primeros 11 años de mi vida, después de mudarme de Chorrillos, Cercado de Lima y un par de distritos que no recuerdo.


Recuerdo el escenario con cariño, porque siempre insisto en que una de las cosas más extraordinarias de mi infancia fue vivir en el depa de los 90's (series fantásticas aparte).


Tenía un patio interior y uno exterior, ambos de cemento. Estaba en el primer piso de un edificio que tenía un nombre en el cuarto y último piso. El patio exterior era separado del pasillo del edificio por una reja con rendijas cuadradas, blanca y de madera. También había una especie de piedra que le robaba protagonismo a la reja ¬¬

El pasillo era bastante amplio (ideal para el triciclo), de locetas con grises con puntos negros y resbaladizo al punto que cuando tenía unos 5 años caía con las piernas completamente abiertas, sin gritar y con la sensación de que estaba en una pose muy rara :S

En carnavales los niños no tenían piedad. Me mojarón cuando tenía 3 años y un vestido de fiesta. Lloré y mi tía subío a gritarles al par de idiotas (de 10 años) que me empaparon el vestido celeste, mis medias blancas, mi moñito y mis zapatitos (y que se tomaron 3 globos para hacerlo).

Me pidieron disculpas, con su madre empujándolos... Les tiré varios globos en las semanas de siguieron, desde la ventana de una vecina. Tratando de esquivarlos con los patines puestos, atropellaron a una viejita. Mi amiga y yo decidimos que la seguridad de niños (muy niños) y gente de tercera edad iba a ser nuestra prioridad.

Cuando un mono se metió en el depa (sí, un mono), lo hizo colándose por las rejas de la ventana de un cuarto del tercer piso. Ensució con su patas toda la ropa recién colgada en el patio y asustó a mis pericos antes que la niñera pudiera agarrar la escoba y justo cuando yo me dirigía a la cocina. Cuando abrí la puerta vi al mono en el lavadero. Con una cara de sorpresa inexpresiva la cerré despacio y me corrí al cuarto de mis papás para ver Tiny Toons durante media hora hasta que entró Lidia a decirme que el mono estaba encerrado en el patio y que debíamos ir a preguntar de quien rayos era... Y sí, dijo rayos delante mío.


Mi madre llegó a la hora, acompañada de mi tía, y decidimos encerrarnos las tres en el cuarto que tenía vista al patio exterior, hasta que Lidia pudiera trasladar al mono del patio interno al externo. Mi tía, terca, decidió que con el mono rompiendo vasos en la sala era una buena ocasión para esquivarlo y salir por la puerta principal. Entonces el mono decidió poner toda su atención sobre su pierna con panty... :S


Long story short... La panty salió perdiendo, mi tía huyó escandalizada, los vecinos alimentaron al mono con plátanos durante media hora hasta que mi papá llegó y se encontró con una pequeña muchedumbre congregada y apretujada contra la reja blanca. Al final resultó que los mismos enanos que me mojaron cuando era aún más pequeña eran los dueños del mono y salieron con él confundiendose entre la masa antes que pudieramos pedirles explicaciones (o indemnización).


A la vuelta vivía una de las amigas de mi madre. Sigue viviendo ahí. Su casa me da miedo y sigo pensando que es muy grande para ella solita :S

A la vuelta también vivía una amiga con dos hermanas y un perro.

Más allá vivía otra amiga, con una hermana menor a la que no dejábamos que estuviera en nuestros juegos. La enana ahora está más alta que nosotras y súper regia, la muy maldita (palabras de su hermana). Su perra se llamaba Maya y recuerdo que la escondían cuando yo iba.

Recuerdo haber visto un arco iris por primera vez desde el último piso del edificio, en medio del cielo de la nublada Lima. Recuerdo que durante los 90's aún podían distinguirse las estaciones, pero creo que aún entonces ya la capital tenía esa manía de estar con un clima en un distrito y variando en el siguiente.
De la zona en la que vivía recuerdo al emolientero de alguna cuadra de la Brasil, la tienda donde compré mis periquitos acróbatas, los picarones y anticuchos a dos casas de distancia. A los dos chinos en las dos esquinas también los recuerdo, porque me regalaban chizito cuando iba :D
En otra dirección un mercado cerca a La Marina, un parque en el que enterramos a mis periquitos y atropellé a una señora con mi bicicleta (frenos inútiles ¬¬), una dulcería a la siempre íbamos y que sigue existiendo, una peluquería donde siempre me dicen ayyy, has crecido un montón en un tono no muy convincente, un Panko's (que no sé si existe aún) donde me enteré por tele que la noche anterior habían visto OVNIS por San Juan de Miraflores y donde vendían buenos sandwiches (Y).

Viajaba a La campiña en el coche moradito que pasa por La Brasil. Ya en Chorrillos, la vida se volvía tranquila por unas horas y jugaba con barro hasta que me sacaban a rastras.

Pero que digo... Mi edificio, no? La zona está irreconocible porque se ha llenado de boticas y restaurants, y tal vez divago terriblemente... XD



Cuando recuerdo el edificio, recuerdo los 90's. Cuando recuerdo los 90's, recuerdo las series, los libros empolvados, la ropa, mi periodo de hija única, los apagones y los temblores.

Recuerdo que mis padres salían al menos una vez al día a ver si el estallido que había sonado allá por el puente que quedaba a unas 20 cuadras de mi casa era para preocuparse. La palabra coche-bomba se me hizo familiar. Las reuniones entre amigos de mis padres se hacían cada vez menos frecuentes. Mi padre dejó de fumar en compañía (además, la canción "Papi, deja de fumar" probó ser efectiva).

Muchos años después me dijeron que estaba prohibido estacionar carros a menos que tu casa estuviera al frente. Un día dejaron uno al frente por horas y cuando volvieron los dueños, bien campantes, todos los inquilinos salieron a gritarles.

Recuerdo que nos quedabamos a oscuras y mis papás me sacaban envuelta en mi mantita hasta las rejas del edificio, por siacaso era algo grave. Recuerdo que esos eran los únicos momentos cuando no respondían mis preguntas (que debían ser bastante incoherentes por el sueño).

Recuerdo que también me sacaban en mantita cuando había temblores que eran nada en comparación a los que sentía Lima algunas décadas atrás. Me inmunicé contra los temblores, pero mi mamá se sigue muriendo de miedo. Mi hermano no tiene aún razones para preocuparse por los temblores fuertes y sigue asombrándose con los rayos que aparecieron en uno de los últimos (para los que pidió una explicación inmediata).

Después de los 90's, siguieron habiendo apagones y temblores, se metían en nuestra vida sin previo aviso y tuvimos que acostumbrarnos por un buen tiempo.

Nos mudamos y perdí varios juguetes en la mudanza. Tuve que regalar otros.

Comencé a sentirme presionada. Cuando yo cambié no pensé que todo a mi alrededor iba a hacerlo también.

Le conté a mis amigas. De esos años, recuerdo haberme sentido infinitamente triste y luego muy, muy feliz.

Otras minucias del día del OVNI ¬¬

En ningún momento, viendo el pequeño espectáculo, pensé que podían existir otras formas de vida. Nunca lo creí leyendo las revistas de temas paranormales que abundaban en mi casa. Sin que alguien me lo advirtiera, parecía claro que todo ello eran hechos curiosos, y siempre terminaba pensando en que debía haber alguna explicación maso lógica para todo. Me planteaba como una total incrédula con el tema de los OVNIs porque era lo más monse en el repertorio noticias paranormales y porque nunca conseguían arrancárme una expresión de asombro si lo comparaba con cosas relacionadas a historia ignorada, criptozoología y u otras rarezas.

Soy una escéptica redomada, y ni las anécdotas de mi papá o de Pandora me sacaron de eso.

En algún momento, todo lo paranormal no podía cruzar la línea de realidad. Tal vez nunca me permití pensar de otra manera porque si lo hacía, entonces mundo real daría más miedo que aquello que veía en series, en revistas y en libros; y eso sí parecía ridículo, sobretodo si pretendía crecer en el mundo que me tocó. Para facilitar la transición (y como no me quedaba de otra, a esas edad en que se dice que somos como esponjas), me obsesioné con el realismo mágico y esperé con ansias mi curso de Narrativa en la PUCP, donde di con la profesora más indicada y disponible cada 2 años. De igual manera, un curso sobre Grecia me ayudó a volvera conectarme con toda la vaina de mitología y simbolismo que me tenía loca desde muy niña.

Últimamente, volqué mi atención sobre una variedad de cuentos infantiles de los cuales yo solo leí la versión censurada, en parte porque una amiga me comentó que ella creía que todo lo que está en la imaginación de uno (un escritor, por ejemplo) es algo que probablemente sí tiene precedentes en esta o en cualquier otra dimensión. Me suena a algo que escuché en clase de Filo Moderna: existe un referente para cada cosa imaginada (introducir rollo de Descartes), y aunque la realidad no sea como la interpretamos, percibimos algo a través de los sentidos, y ellos se convierten en una fuente temprana de conocimiento (errado o como sea).

Insisto en que todo lo que hoy creo está muy enraizado con lo que creía hace años sin conocer a Descartes. Soy libre de estar equivocada, y si la filosofía contemporánea ha desterrado a la dualidad (porque la persona es un cuerpo inseparable)... Me aferro a lo que me gusta creer XD
Lo que sea que haya visto, escuchado o sentido hace mil años... Tal vez puedan existir otros mundos y están dentro de este (P. Eluard). Tal vez aquello fantástico no existe solo en una mente, existe fuera, conviviendo con aquello que aún espera a ser descubierto o entendido.
Sería bueno elaborar en eso.

OVNIs, el WTF?! que nunca fue y otras minucias en otro post

Otra cosa que probablemente aluciné y que guardé en la parte posterior de memoria traidora... Pero me divierte recordarlo.

Una vez hace muuuuuuuchos años desperté en San Juan de Miraflores con un dolor de abdomen alucinante. Mi compañera de cama, una amiga de muchos años (a mis escasos 8), me había pateado durante toda la noche mientras hacía una muecas raras. Los buenos modales y mi voluntad de dormir la dejaron hacer hasta que decidí poner una almohada para protegerme. Aparte, me distrajeron dos luces por la ventana.

Durante el desayuno, me tentó preguntarle qué soñó la noche anterior, no teniendo ganas de ser descortés y de decirle que la panza me dolía porque me pateó durante horas y no dejó dormir hasta eso de las 4 am.

Se sirvió un pan mientras me explicaba que había soñado con que le robaban una maleta.

A continuación su madre me señaló que tenía los ojos rojos. Su hermano hizo alguna broma y abrió la puerta del patio. El perro (samoyedo) entró corriendo y se encariñó con mi pierna :S

Yo estaba de visita en casa de una amiga y mis papás, aprovechando la cercanía con su familia, aprovecharon para dejarme tirada unos 3 días.

Entre otras cosas, fuimos a la playa, a casa de sus amigos de barrio, vimos pelas (Grease), jugamos UNO, corrimos por el parque y... Oh sí. Vimos un par de OVNIS.

:)

Nunca me alcanzarán viva!


Léase: OVNI=Objeto Volador No Identificado

Habremos estado haciendo Dios sabe qué en el parque a eso de las 8 o 9 de la noche, y en eso uno de nosotros 5 señaló algo junto al cerro relativamente cercano.

Cansaditos y con ganas de sentarnos, sacamos una mantita y la extendimos un pasto que no se compara con el de la PUCP... XD

Habían un par de luces que no se movian precisamente en línea recta y descartamos aviones u helicópteros cuando comenzaron a bailar en círculos. Permanecieron en una zona cercana a un cerro por espacio de media hora, y nosotros áhí, 5 mocosos lo suficientemente aburridos como para no llamar a los papás. Justo cuando comenzábamos a aburrirnos (y a un paso de llamar a algún adulto para que corrobore nuestro pequeño cuento) las lucecitas dejaron de cortejarse entre ellas y pasaron a ocultarse entre las montañas. Vi un pequeño destello y nos retiramos sin mayor novedad a nuestras casas cuando nos fueron llamando de a uno.

Me acordé que la noche anterior, posiblemente por efecto de las patadas de mi amiga (a la que llamaré J), ví desde la cama y por la ventana un par de estrellas que se movían sospechosamente a altas horas de la noche. Siendo realista, pensé que era el dolor, mis series raras y la dosis bárbaras de Año Cero que había estado leyendo ultimamente (uno o dos años, para ser exacta). Después se me ocurrió que mejor no decía nada porque aunque hubieran 5 testigos, 4 de ellos carecían de credibilidad por ser la chibolada más traviesa de la cuadra.

(Paréntesis)

La semana que siguió miré el cielo con más atención.


El día que regresé a mi depa en la Brasil desayuné en el Panko's más cercano :D y mientras me servía mi rico pan con chicharrón veía (aburridísima) las noticias del noticiero de fin de semana.

Se me antojaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa... :'(


Anunciaban por ahí que la noche anterior se había visto lucecitas raras en distintas zonas de Lima.

O.O

Llamé a J para decirle que no estábamos locas y que le contara a su mamá. Nos matamos de risa, olvidamos el asunto y yo dejé el interés por las cosas raras como 8 años después XD. De ahí no me volví a enterar de OVNI alguno hasta que en el 2007 pasaron esto por la tele:




Prodigios de la fe

Uno de esos poemas que uno memoriza sin razón alguna :D


Millares de templos cuajados de agujas,
Cual obras de viejas y mágicas brujas.
Altares bruñidos de mármoles y oro,
que guardan divino y eterno tesoro.
Sublimes plegarias subiendo a los cielos,
grandiosas ideas, afanes desvelos.
Pinturas y estatuas de el arte relumbra,
poemas sublimes, hoguera que alumbra.
Gloriosos martirios, heroicas victorias
que han dado a los pueblos laureles y glorias

Los mundos unidos por mágico lazo,
las aguas unidas en íntimo abrazo;
los astros medidos, los mares domados,
los rayos bajando del cielo apagados,
los reyes caidos, los pueblos de pie,
todo esto es el mundo lo ha hecho la fe.

sábado, 10 de enero de 2009

6/12

Quienes me conocen, saben que no suelo estar muy atenta a lo que pasa en el mundo.

Lo sé, pésima confesión para una Comunicadora para el Desarrollo :S ,
pero todo cambio es gradual :)

(y a quienes han intentado meterme la sección de política de los diarios a diario, les digo esto: la cuestión política es delicada y francamente deprimente, no me pidan milagros... tan rápido)


Prefiero enterarme por blogs, los feeds de El Comercio OnLine, Peru21,
coger La República ocasionalmente y mi Otorongo cuando hay escándalo :D
(era lo máximo hasta que Rodrich se fue, lo han notado?)


Después de fiestas, me enteré que el 6/12 del año que acaba de pasar murió en Grecia un joven de 16 años (ó 15, no se ponen de acuerdo) en medio de un enfrentamiento entre policías y un grupo de jóvenes griegos.




La muerte de Alexandros Grigoropoulos fue la cereza que coronó un 2008 griego (y en general un año más con un gobierno conservador) marcado por la corrupción en el sistema, la crisis financiera mundial y esas cosas que por un momento pensamos que atacaban solo y sobretodo a países como el nuestro.

La información ofrecida es contradictoria. Por un lado, la policía justifica el uso de medios violentos al contar que fue un grupo bastante grande (de 20 ó 30) el que atacó el vehículo en donde se encontraban dos agentes y estos lanzaron disparos de advertencia, uno de los cuales rebotó y alcanzó a la víctima. Por otro, los testigos aseguran que solo se trataba de una disputa verbal, y que cuando los agentes estaban a punto de irse se les lanzó una botella... Y de ahí se amargaron y comenzó la violencia. El caso ha merecido la atención de Amnistía Internacional ya que no es la primera vez que se reporta un uso indebido de la fuerza en relación a la policía griega. Los agentes responsables enfrentan investigación, suspensión e incluso cárcel.

Ojo: por un lado se habla de defensa propia, y en la otra esquina tenemos brutalidad policial.

Una juventud sublevada:

A una semana de la muerte del joven, las protestas pacíficas se habían transformado en disturbios que adornaron la violencia con más violencia.

Así, durante los 7 días que siguieron (recordados en la lista de los más violentos desde hacía décadas en Grecia) grupos de jóvenes se plantaron frente al edifico de la corte y el parlamento, atacaron instalaciones de la policía, entidades bancarias, locales comerciales y llegaron a tomar locales universitarios. Incluso se habló de atentados a locales y personalidades del partido conservador, así como del rechazo de inmigrantes. Los más pequeños también se vieron solidarizados con lo ocurrido, y niños de primaria bloquearon calles en protesta a la muerte ya convertida en símbolo de la movida que se difunde en internet.

El 10 de diciembre toda el país se paralizó por una huelga general, prevista desde semanas atrás, en contra de las medidas económicas que se estaban tomando a nivel nacional. Sin embargo, el tiempo no pudo ser peor (o más propicio, depende del lado de quien lo miren) y cayó en la práctica en otro violenta muestra del malestar social.

En medio del caos, la opinión de ciudadanos comunes y silvestres invita a reflexionar sobre la diversidad de posiciones. Se confunden entonces las aseveraciones de que las protestas son un reflejo de solidaridad y malestar (no solo de adolescentes, sino también de generación adulta) hacia la pérdida de una vida tan joven en una situación llevada al extremo (brutalidad policial) y la forma como maneja las cosas el gobierno de turno, con las aseveraciones de que las protestas tienen como verdadero trasfondo el malestar hacia la situación global (económica, social y política) cogiendo como actor particular a los adolescentes prontos a insertarse en la dinámica del mundo.

Asimismo, las escenas que aparecen en los medios dan como para declarar verguenza a la patria por una situación social que deviene en anarquismo y la forma en que se desea contenerlo, llegando a tratar con violencia incluso a quienes protestan de manera pacífica. Otra de las posiciones más repartidas por la red es que las grandes cadenas de noticias tratan de pintar la situación como si se tratara de meros actos vandálicos, en rechazo al poder político. Ergo, la noticia y las diferentes perspectivas sobre el tema han sido mejor digundidos por los medios alternativos (hint hint: herramientas de internet)... Otro día se puede discutir si los medios alternativos parecen o no teléfono malogrado, ia?

Pause

¿Por qué se me hace conocido el panorama? (No sé, soy limeña nacida en los 80's con infancia durante los 90's, ustedes dirán)

La crisis, Grecia y, ¿por qué no?, Europa:

Internet, los blogs, el Facebook y en general todo lo que facilita el hablar de una sociedad red (muerte a Castells, nunca me cansaré de repetirlo) facilitan la coordinación con gente de otros países, la circulación de noticias, los videos que proporcionan evidencia cada vez más irrefutable de que civilización pácifica ni a balas (ya me sentía bárbara de tanto hablar de tercermundismo y ubicarme en él... lo que hacen las clases sobre desarrollo); dando pie a que, por diversas causas, masas de jóvenes hayan comenzado a hacer sus propias protestas en países como Alemania y España

Así, no es la sola muerte de un adolescente lo que los impulsa.

Estos día son de Alexis, es una de las frases con las que toda Grecia se vio inundada durante la semana del sepelio.

Pero, por supuesto, la solidaridad no alcanza para tanto...

El contexto socio-económico vivido en Europa y el resto del mundo se presta como tierra fértil para un malestar que puede explotar ahora pero bien puede ser solo un anticipo de los malos tiempos que se nos vienen encima (pronóstico: en vistas, todo irá de mal en peor), peor si los adolescentes planeabamos emanciparnos y dejar el nido antes de tiempo o a tiempo (algo así como: nik sobrevivimos).

Lo que en Europa se viene conociendo como la Generación mileurista, en Grecia se traduce a Generación 700, en alusión a la cantidad de euros con los que son pagados los jóvenes o estudiantes recién egresados, cantidad con la que resulta imposible independizarse de los padres y comenzar una vida como adultos. El coste de vida de Europa comienza a dispararse, y particularmente en Grecia, en donde también se acababa de realizar la Conferencia Mundial Contra la Corrupción (no sean flojos, entren a la web de Transparencia Internacional).

O sea. Mantenidos de por vida? Como para sublevar a cualquiera. Y el neoliberalismo? Ya da miedo decir esa palabra :S

Curiosamente, se habla de una tasa de desempleo ligeramente más elevada para quienes han terminado estudios universitarios que para aquellos que no.

La nota bizarra:

La nota bizarra comienza también con la acusación al gobierno sobre la práctica del terrorismo para mantener a la sociedad bajo control. Uno de los videitos que circulan por ahi muestran como un joven es apresado por un grupo de encapuchados en una noche de protesta, a vista y paciencia de transeúntes (bueno, en medio del griterio no es exactamente a vista y paciencia) : http://www.tvxs.gr/v1982

Paranoia social? Tal vez... Hasta que ves este video :S (resumen: policias disfrazados como anarquistas -de negro- van destruyendo tiendas y luego son grabados conversando como si nada con policias uniformados).

La nota cursi (o lo que sea que me haga llorar y/o curiosear):

No puedo dejar de pensar en la cantidad de grupos en facebook (y los más de 20 000 usuarios adheridos) y blogs, que se crearon desde entonces hasta esta fecha, en apoyo a la causa.
Asimismo, los videos en homenaje a Alex abundan en youtube. Por ahí, la dedicatorias y cartas como estas no se hicieron esperar (en inglés, en griego):

Alexandros:

Quizás nunca te llegué a conocer.
Pero siento que debo agradecerte por una razón.
Porque cuando cerraste tus ojos para siempre, abriste
al mismo tiempo los nuestros, e hiciste que nos
dieramos cuenta de donde y como vivimos.
No eras la excepción, eras algo más que esto.
Espero que todo esté bien de ahora en adelante...

Nunca dejará de parecerme curioso como esas pequeñas notitas en la sección de Internacional son hechos relevantes para algo al otro lado del mundo, particularmente esta movida de jóvenes, porque ya me acostumbré a que en países tercermundistas estemos con las justas representados en políticas públicas y, Dios mediante, también en los periodicos y la TV... Inmediatamente mi cabeza me remite a los 80's y me quedo callada.

El otro día discutía con una amiga: si algo similar pasara aquí en Perú (digamos, en Lima), habría bulla?

Y le dije: ..... No.


Porque...

  • Qué pasaría en los medios? Me imagino que los tradicionales (TV, radio... más TV) harían eco de la noticia unos dos días (no necesariamente consecutivos, y solo si hay investigación de por medio) y nada más... y eso. Y, a menos que el joven sea hijo de empresario dueño de 1/3 de Lima, de universidad privada y esas cosas... Nacalapirinaca.
  • Se armaría un grupo en el facebook? Ni aunque todo el Perú tenga internet.
  • Se comentaría en los blogs? Fácil en el de los amigos de la víctima, y solo si les queda alma después del entierro (y sé de gente que se deja todo en el cementerio). Otros? Sí, pero no me he puesto a pensar seriamente cuales serían las repercusiones políticas. Lo que sí habría, de hecho, es una broncaza en la red (y en la red nomás), y fácil desde las universidades... Naaa... More than one victim is required :S (Gritamos por un centenar, y no menos... No los conoceré -.-)
  • La tendencia apolítica adolescente se revertiría? N-O lo creo (pero soñar no cuesta nada)
  • Se sensibilizaría a los otorongos del Congreso, a Caballo Loco y a todos los invitados que vengan a cualquier cumbre futura. Salvo los que se encuentren en ayudando en la organización del evento, nadie osa tocar a las vacas sagradas, y mucho menos hablarles (Dios los guarde de tirarles un zapato). Si tocamos la lunita polar de la limo de Bush, nos pegan un tiro, qué les parece? Y que a nadie se le ocurra tocar a Evo :S
  • La víctima se convertiría en martir para protestar contra todo lo que sale en las primeras planas? Bueno sí. Pero lo que comienza en Lima, se queda en Lima ¬¬
  • Protestariamos contra la crisis? contra la falta de empleo? Y qué hemos venido haciendo desde hace como... desde que se creó el Perú tal vez ¬¬
  • De lo que sí estoy segura es que si algo similar pasara aquí, el turismo paga pato y duramos igual o más que los griegos (me late que a la policía anti-motín nos la reemplazan por una que arme motín).

Alguien que estaba de paso por España en fechas posteriores me comentó que uno de los primeros mensajes que salieron fue No tenemos futuro, debido al sentimiento común que tenían los jóvenes de que entre su condición legal entre niños y adultos, la crisis financiera mundial, el gobierno represivo y disque pro derechos humanos que les tocó; se las iban a ver negras saliendo de la universidad o el instituto. Otros populares también fueron Abajo el gobierno de los asesinos, Somos la ley-tomaremos las calles y Sin justicia no hay paz.
Le dije: R, esto merece seguimiento en Internet, la cosa ha corrido por blogs, Facebook y Youtube y así, fácil Mayo del 2009.

20 hrs después de la conversa, io aquí escribiendo :)

Pensando en las musarañas (finjan sorpresa):

Si de aquí a 10 años alguien tuviera que relatar lo sucedido, cómo lo describiría? Tomaría un slogan? Arrancarían con algo sobre la Generación 700? Mismo Francisco Fernando de Austria (Saravejo ps), todo comenzó con Grigoropoulos? Que miedo (y io que me sicoseo tan rápido :S)

Para hacer algo (mientras recuerdo algo más que el abecedario), y pese a que esto y Mayo del 68' tienen poca conexión (poca he dicho... chapa tu Wikipedia) y que tenemos ejemplos de protestas estudiantiles que hicieron eco a la vuelta de Latinoamérica... Me cogí mi librito sobre Mayo del 68' (Prohibido prohibir)... Solo por siaca, y luego me doy cuenta de que lo mío es paranoia o algo así.



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Aquí un reportaje del diario El País sobre esta cuestión.

Otro click para ver una entrevista sobre otro punto de vista sobre la rebelión social.

Y... Simplemente me da flojera poner links a todos los videos (noticias o videos memoriales) que circulan en youtube (adelanto: bombas molotov, protestas con participantes contados por cientos, calles enteras calcinadas, agresion física, ocasional fondito de ruinas griegas, bombas lacrimógenas, harto arbolito de navidad quemado, y siempre, SIEMPRE, la foto de Alexandros). Pongan greek riots o alexandros grigoropoulos.

miércoles, 7 de enero de 2009

Un sentimiento imperfecto

Siento pasos que no son míos, que son de algo que camina cuando duermo y cuando estoy a punto de abrir los ojos.
Siento algo que no es perfecto, pero que quiero volver a alcanzar. Que empuja el aire y tira la cuerda que veo tensa... Que es lo único que veo en la oscuridad.

No tengo alma de poeta esta noche para arrancarme un verso en medio de la oscuridad. No tengo memoria prodigio ni ganas de recordar.
Este sentimiento, que no es perfecto, reclama algo más.

Reclama a alguien que pueda olvidar la envidia rencorosa, las sensaciones de amarga felicidad y el odio pasional.
Pide a gritos a quien es feliz cada día, feliz con la idea de sentir el mundo de manera distinta cada día. Feliz con lo que otros consideran una triste noticia. Feliz con la idea de moverse constantemente en la vida.

Es esto que me obliga a hablar, sabiendo que puedo no ser escuchada. Es él, el sentimiento, el que me obliga a fingir que estoy vacía cuando lo único que quiere es llenarme. Él, quien me exige reinventarme en secreto, a oscuras en una habitación, tirando de una cuerda que es lo único que veo.

Él es un mundo blanco y negro. El sentimiento es imperfecto.
Él duda y exige seguridad,
es indeciso y luego me obliga,
me grita y entonces tambíén me silencia,
no me toca pero me invade, y sin duda lo quiero...

Y si fuera tan facil reinventarse, como me exige, me reinventaría con una palabra.
Si fuera tan facil reinventarse, me bastaría escribirla o pronunciarla.
Y descubro que no necesito una, sino varias.

Un lápiz me sería suficiente... Si solo todo lo escrito pudiera convertirse en realidad, escribiría.
Escribiría que nunca me sentí sola,
que no siento la necesidad de levantar paredes por miedo o por piedad,
que soy capaz de olvidar lo malo y lo bueno recuperar,
que la vida me alcanzará para realizar todos mis planes,
que jamás tendré que sacrificar algo que necesito,
que siempre tendré a quienes necesito al lado,
y que nunca, nunca me extrañaré a mi misma.

El sentimiento imperfecto me asusta.
Me hace huír de la libertad.
Me impulsa a seguir.
Me arriesga.
Me enerva.

Lo adoro, al final y solo entonces.

El sentimiento no es perfecto y hace que mis ojos me duelan, que mis oídos no escuchen sus pasos, que mi lengua no deguste el aire, que mi piel no sienta otra cosa que las luces que se apagan.

El sentimiento me tiene con la boca sellada, con mi mano apretando un lápiz y escribiendo con los ojos cerrados.