domingo, 1 de marzo de 2009

Una vez la conocí (cuento de las musa)

I

Le decían musa y no se daba por enterada.
Ella creía en los cuentos de hadas.

Pasó el tiempo, pasaron cosas.

Pasó de un estado a otro, pasaron muchas cosas.

La mirada tierna y curiosa se transformó en un vacío penetrante.
De sonrisa plácida y sincera pasó a posar labios rectos.
El don de palabra facil se hizo añicos y se volvió experta en reservar secretos.
Se volvió ajena a las tormentas emocionales.
Se reinventó palabras, se imaginó muros y finalmente vislumbró una salida.

Privilegió una madurez que nunca alcanzó y desarrolló lealtad a lo único que permanecía invariable.
Pensó varias veces quiero, y nunca se lo perdonó.
Perdió preciosos días, meses y años y después se arrepintió.
Descubrió infinidad de veces que no era feliz, y se resignó.

Se refugió en historias, en papeles y recuerdos que reemplazaron a la realidad.
Tal vez si las cosas hubieran sido distintas...
Si el mundo hubiera parado cuando ella quiso...
Si no hubiera confiado en que todo permanecería igual siempre...

Descubrió que, en su estupidez, veía lo que ella quería ver.

Hoy solo me visita en sueños y manda cartas ocasionales.
No quiero que vuelva, pero un día lo hará.



II


El remolino vino un día, sin anunciarse y bullicioso. Tenía colores y formas distintas, curiosas por ahí.

Entretenida, disfrazada y altanera, rodeó el remolino buscando un punto para fijarse.
Cuando lo encontró, se sintió engañada por un segundo, divertida por dos y asustada el resto del tiempo.

Si tuvieramos que echarle la culpa a alguien, no sería a ella, sino al punto maldito y escurridizo.

De pronto quiso entregó sus armas, la brujería y el bagaje.
Quiso que su rostro reflejara emociones, sin control sobre su voluntad.

Volvió su mirada tierna y curiosa.
Volvió su sonrisa plácida y sincera.
Volvió a hablar y el mundo escuchó por primera vez sus secretos.

Y se hizo complicada, como ella temía.
Descubrir defectos se hizo un vicio.
Fue formándose una sombra pesada que ella veía con preocupación.
El mundo se enfrió de nuevo, el sol se ocultó después de quemarla.

Y dijo "Belleza, donde la hubiera" y nunca más tuvo que buscarla.
Dijo "Tengo sed y voy a saciarla" y nunca se secó.
Dijo "Seré paciente, será hoy o mañana" y nunca fue.

Nunca perdonó.
Nunca olvidó.
Corrió el riesgo y perdió.

Hoy ella se desea otra.
Otra que perdone,
que olvide,
que corra riesgos una vez más.
Alguien sencillo y especial.
Alguien incauto.
Alguien leal.

Una vez (hace poco) la conocí...